Hacia 2019: una asamblea para una nueva fase

Nagua Alba, Secretaria General de Podemos Euskadi.

  • Querrán adivinar en mi decisión una enrevesada trama de poderes y presiones que provocan decisiones que de otra forma no consiguen explicarse. Quienes son adictos a los juegos de poder y quienes ambicionan ocupar sillones no lo entenderán.

A principios de 2016 elaboramos  y votamos en primarias unos documentos en los que nos marcábamos un objetivo fundamental: impulsar y asentar de manera definitiva la posición y el papel de Podemos Euskadi. Teníamos la maquinaria y a  mucha gente detrás, acabábamos de ganar unas elecciones generales, pero necesitábamos construir los raíles para que la máquina siguiera avanzando. Necesitábamos ir asentando el suelo bajo los pies en una época muy agitada electoralmente. Ser competitivos en las urnas, pero sabiendo que el objetivo era más amplio, profundo y a más largo plazo.

Un objetivo que no era precisamente menor, más si cabe para una formación con apenas dos años de vida y que en pocos meses tenía que realizar tareas para las que otros habían tenido décadas: asentar la organización a nivel municipal, implantarnos en municipios donde teníamos voto pero no estábamos presentes orgánicamente (sobre todo municipios pequeños), abrir sedes y locales, enlazar y cooperar a fondo con la sociedad civil organizada, solidificar los vínculos con nuestros barrios, financiar mejor a los círculos y consejos municipales, establecer protocolos de comunicación interna y de trabajo entre áreas y un larguísimo etcétera. La mayor parte de esos objetivos se ha cumplido o está en vías de cumplirse. Hoy somos mucho más fuertes que hace dos años y estamos mucho más instalados en una política vasca que ya no puede entenderse sin nosotras y nosotros.

Sin embargo, la tarea iba mucho más allá: era a medio y largo plazo, pasaba por las elecciones vascas, sí, pero llegaba hasta el objetivo de las municipales y forales de 2019. Todavía queda mucho por hacer, sobre todo a medida que se acerquen el verano y el otoño de 2018. Para ello necesitaremos actualizar nuestra hoja de ruta política y elaborar de manera colectiva el documento que nos guíe. Pero también nos hará falta una dirección que haga suya esa hoja de ruta y la ponga en práctica; esa dirección debe ser elegida ahora, porque de no serlo su elección habría coincidido de lleno con el proceso previo a municipales y forales. Permitir eso sería contraproducente y quizá no llegaríamos preparadas y preparados. Por el contrario, convocar ahora la Asamblea Ciudadana permite que Podemos Euskadi salga fortalecido y la nueva dirección tenga el tiempo suficiente para abordar la decisiva fase municipal y foral.

Hace casi dos años la dirección actual y yo misma asumimos la tarea de construir un Podemos Euskadi abierto y útil a la gente y estoy orgullosa de poder decir que hemos cumplido gracias al trabajo de muchísima gente. Por ese motivo, y porque nunca quise hacer de la política mi oficio, seguiré trabajando esta legislatura como diputada por Gipuzkoa, mano a mano con la dirección que salga elegida, pero no como Secretaria General. Estoy segura de que mis compañeras y compañeros seguirán trabajando en esta línea y contarán con mi apoyo y con todo lo que pueda aportar.

Quienes están más acostumbrados o son adictos a los juegos de poder y al reparto de cromos y quienes ambicionan ocupar sillones durante décadas no lo entenderán; intentarán imponer categorizaciones absurdas que jamás respondieron a la realidad política de Euskadi; buscarán el ruido para acallar el debate y querrán adivinar una enrevesada trama de poderes y presiones que provocan decisiones que de otra forma no consiguen explicarse. Con ello, sin embargo, obviarán la explicación más sencilla. Para quienes queremos otra política lo importante es dar soluciones y estar a la altura de lo que la ciudadanía demanda, y para eso solo hacen falta tres cosas: humildad, debate y proyecto. Y eso es lo que Podemos Euskadi les va a demostrar en los próximos meses, primero en la ponencia de autogobierno y después con su asamblea ciudadana.

La ciudadanía vasca merece una alternativa a las políticas de bienestar raquíticas, a los cierres de empresas, a un modelo de desarrollo que deja atrás a comarcas y municipios enteros, que no garantiza bienestar y oportunidades ni a los jóvenes ni a los mayores. Hoy estamos más y mejor pertrechados que hace dos años. En los próximos dos años vamos a estarlo mucho más en todos los municipios y comarcas de Euskadi.

Artículo original de eldiarionorte.es

Autor: BesterikGabe

Información y opinión. La actualidad a través de artículos. Hace tiempo que murió la objetividad.

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