La Renta Básica y cierto mito “vago”

Julen Bollain, Parlamentario de Elkarrekin Podemos por Gipuzkoa, miembro de la Red Renta Básica y miembro del BIEN (Basic Income Earth Network).

photo_2017-06-23_12-52-56En apenas dos años, la Renta Básica ha pasado a estar en boca de gran parte de la ciudadanía y es innegable que recibe tanto comentarios favorables como desfavorables casi a diario tanto en foros de opinión, como en periódicos o en revistas.

 

Personalmente, me gusta rebatir los comentarios desfavorables con argumentos ya que, como no podía ser de otra manera, es totalmente legítimo que existan opiniones dispares a las mías. Sin embargo, son más difíciles de tolerar ciertas críticas que no intentan sino liar a la ciudadanía. O por qué no decirlo, críticas sin ninguna fundamentación analítica o empírica.

“La Renta Básica sería una medida más dentro de un paquete de medidas que compondrían la política económica de un espacio geográfico determinado”

Hace tiempo ya que venimos diciendo que si algo tiene de malo la Renta Básica, es la facilidad para ridiculizarla. No obstante, no es menos cierto que cuando las personas dejan de lado la demagogia barata y profundizan en el tema, tal y como afirmaba el profesor y presidente de la Red Renta Básica Daniel Raventós el pasado 18 de mayo, “más convence y más difícil es ridiculizarla.”

No entraré a debatir a fondo cierto argumento mediante el cual recientemente se manifestaba la existencia de un mito de parte de la izquierda de que la renta básica resuelve todos los problemas. No sé exactamente cuál es el trasfondo de esta afirmación. No llego a comprender si la pretensión es desconcertar a los lectores, confundirlos o engañarlos, pero si algo hemos dejado claro y lo hemos repetido hasta la saciedad los defensores de una Renta Básica progresista, es que la Renta Básica no es la solución para todos los problemas. Hay que ser rematadamente torpe para no entender que la Renta Básica sería una medida más dentro de un paquete de medidas que compondrían la política económica de un espacio geográfico determinado. Por poner un simple ejemplo para que con suerte no vuelva a la palestra este argumento frívolo, se puede observar cómo la Renta Básica garantizaría la existencia material de todas las personas y, por lo tanto, ofrecería una mayor independencia económica a las mujeres. Sin embargo, no combatiría las violencias machistas per se y por ello, los gobiernos deberían seguir luchando por legislar en contra de las mismas.

Pero sí existen argumentos que han calado más en la sociedad ya que han sido repetidos por boca de diferentes sectores cada vez que les surgía la posibilidad y que merecen ser contrastados. ¿Quién no ha oído alguna vez que la Renta Básica crearía “vagos” y que la gente dejaría de trabajar remuneradamente?

“Lo que verdaderamente desincentiva la búsqueda de empleo son los subsidios condicionados”

Pues sí, probablemente sea éste el mayor mantra que debemos desmantelar los defensores de la Renta Básica. Eso sí, debemos desmantelarlo cuando nadie ha demostrado analíticamente que esto sea así. Ni la menor aproximación. Y es que como los acusados antes del siglo XIII a través del juicio divino o la ordalía, la Renta Básica debe superar ciertas pruebas para demostrar su inocencia o buen hacer empíricamente, cuando los acusadores no hacen sino soltar sapos y culebras por su boca sin ninguna fundamentación. Claro que sin la lex talionis en la actualidad los acusadores y las acusaciones se multiplican.

Cabe destacar y habría que dejar claro antes de comenzar con este humilde análisis, que el término trabajo no solo engloba el trabajo remunerado, sino que una parte muy importante del mismo (a veces incluso superior a la del trabajo remunerado) se divide también en trabajo doméstico y de cuidados y en trabajo voluntario. Si algo haría la Renta Básica, desde luego, sería visibilizar y ofrecer un valor más aproximado a la realidad que el que ostentan hoy en día situándose fuera del actual mercado de trabajo.

Antes de ofrecer mi opinión sobre sí la Renta Básica crearía “vagos” o no, diré que lo que hoy en día desincentiva la búsqueda de empleo no hay duda de que son las rentas mínimas garantizadas y su siempre presente trampa de la pobreza. Los subsidios condicionados no son acumulativos, sino prestaciones que como mucho complementan una renta de trabajo si la hubiera, hasta el umbral que el programa fije. Creo que no es discutible de que aquí reside un estímulo negativo a la búsqueda de empleo y a la aceptación de ofertas de empleo de baja cuantía o de los llamados trabajos basura. La razón es sencilla, y es que al ser estas prestaciones no acumulativas, por cada euro que se ingrese a través de las rentas salariales, se pierde un euro por prestación. Sin embargo, la acumulatividad de la Renta Básica ofrece la posibilidad de trabajar remuneradamente sin perjuicio de la prestación recibida. Por lo tanto, podemos observar cómo lo que verdaderamente desincentiva la búsqueda de empleo son los subsidios condicionados.

Mientras los detractores de la Renta Básica nunca han ofrecido dato alguno, sí ha habido varias encuestas realizadas por empresas especializadas en ellas. La primera fue realizada por la empresa catalana GESOP(1) en el año 2015 a 1.600 catalanes y catalanas. Más adelante, la segunda encuesta y ésta ya de ámbito europeo y la más importante jamás realizada, fue llevada a cabo por la empresa alemana DALIA Research(2) a 10.000 ciudadanos y ciudadanas de la Unión Europea, en los 28 países pertenecientes a la misma y en 10 idiomas distintos. La última y la segundad mayor aunque con un sesgo muestral bastante importante, fue realizada en septiembre de 2016 íntegramente a colectivos de la Universidad del País Vasco – Euskal Herriko Unibertsitatea, obteniendo  3.057 respuestas y habiendo respondido, entre otros, 1.479 estudiantes y 1.330 trabajadoras.

“Menos de 4 de cada 100 personas dejarían su empleo por una Renta Básica igual al umbral de la pobreza”

En este artículo simplemente me ceñiré a los datos relativos a cómo se comportarían las personas encuestadas respecto al trabajo. Es muy significativo que los datos ofrecidos en las tres son bastante similares en cuanto al porcentaje de encuestados que dejarían su empleo por una Renta Básica igual al umbral de la pobreza. En la encuesta realizada por GESOP se puede apreciar como solo el 2,9% de las 1.600 personas encuestadas dejarían su trabajo, mientras que en la realizada por DALIA Research se observa cómo solo el 4% de las personas europeas encuestadas lo harían. Un resultado intermedio (3,5%) se consigue entre las más de 3.000 personas del colectivo universitario encuestadas por la Universidad del País Vasco – Euskal Herriko Unibertsitatea.

Es de resaltar también que según las encuestas, una Renta Básica ayudaría a conseguir un mayor reparto del trabajo remunerado. Este dato es muy interesante cuando nos dirigimos hacia un mercado de trabajo donde el desempleo ya no solo va a estar ligado a la producción, sino que también a la distribución del empleo. Las tres encuestas demuestran una tendencia clara hacia la reducción de la jornada laboral si hubiera una Renta Básica que garantizara una existencia material básica para la ciudadanía. Una reducción de las horas dedicadas al empleo para emplear más tiempo en otros asuntos como pueden ser el cuidado de las personas mayores, de los menores o el mismo ocio personal de cada uno. Así, en la encuesta publicada en Cataluña vemos como un 8% de los encuestados trabajarían menos horas si recibieran una renta básica incondicional. Los resultados de Dalia Research muestran como de los 10.000 ciudadanos europeos encuestados el porcentaje se sitúa en el 7% y en la encuesta realizada por la Universidad del País Vasco – Euskal Herriko Unibertsitatea, la tasa se sitúa en el 19,4% (mucha de las personas dedicarían ese tiempo a estudiar y esta tasa superior a las anteriores puede deberse al sesgo muestral).

Sí existe una dicotomía discursiva cuando te preguntan qué harías tú y qué crees que harían los demás. Esto se observa claramente en la encuesta realizada por DALIA Research, donde el mayor miedo de las personas encuestadas era que las demás personas dejaran de trabajar (40% de los encuestados), mientras que solo dejarían de trabajar el 4% de los mismo.

Por lo tanto, en tres encuestas realizadas en diferentes áreas geográficas se puede apreciar cómo las tres concluyen que menos de 4 de cada 100 personas dejarían su empleo por una Renta Básica igual al umbral de la pobreza, si bien es cierto que dotaría de una gran libertad individual a las personas para invertir su tiempo en lo que crean oportuno.

Y a través de este artículo solo quería poner un poco de luz sobre el tema que nos concierne hoy y ofrecer datos empíricos de encuestas realizadas con rigor. Además, dentro de poco empezaremos a recibir datos reales de los proyectos piloto que se están llevando a cabo en diferentes países. Pero, ¿alguien podría darme algún dato que afirme que la Renta Básica crearía “vagos”? Llevo tiempo esperándolo.

(1): http://www.redrentabasica.org/rb/nueva-encuesta-una-mayoria-social-catalana-por-la-renta-basica-la-poblacion-catalana-no-dejaria-de-trabajar-con-una-renta-basica/

(2): http://www.sinpermiso.info/textos/la-renta-basica-vista-por-varoufakis-algunas-encuestas-el-referendum-suizo-del-5-de-junio-y